Ir por primera vez a una clase de pilates puede generar algunas dudas: ¿seré capaz de seguir los ejercicios?, ¿necesito tener flexibilidad?, ¿qué ropa debo llevar?, ¿me van a doler los músculos al día siguiente? Son preguntas mucho más habituales de lo que parece.
En NEXUM vemos que muchas personas llegan a su primera clase de pilates sin haber practicado esta disciplina antes. Y precisamente por eso, una de las prioridades durante las primeras sesiones es entender cómo se mueve tu cuerpo, aprender las bases y encontrar progresivamente el nivel adecuado. No necesitas saber hacer los ejercicios ni estar especialmente en forma para empezar.
Cómo es una primera clase de pilates paso a paso
Una primera clase no debería consistir en intentar seguir al resto a toda velocidad. Pilates se basa precisamente en lo contrario: control, respiración, concentración y calidad del movimiento.
Al comenzar, es recomendable comentar con el instructor si tienes experiencia previa, si realizas otros deportes, si has tenido alguna lesión o si existe algún movimiento que actualmente te genere molestias. Esta información permite adaptar mejor los ejercicios.
Después llega una parte que puede parecer sencilla, pero que es fundamental: empezar a ser consciente de la respiración, de la posición de la pelvis, del abdomen y de cómo colocamos la columna durante cada movimiento.
A partir de ahí se van introduciendo diferentes ejercicios de movilidad, estabilidad, fuerza y control corporal. Algunos movimientos resultarán familiares y otros requerirán más concentración. Es completamente normal.
En nuestras sesiones en NEXUM intentamos que cada persona entienda qué está haciendo y para qué lo está haciendo. No buscamos simplemente completar una secuencia de ejercicios. Una buena ejecución siempre es más importante que hacer más repeticiones.
Y hay algo que solemos comprobar con quienes empiezan: Pilates puede parecer tranquilo desde fuera, pero basta una primera sesión para descubrir cuánto puede trabajar el cuerpo mediante movimientos aparentemente sencillos.
Si todavía estás valorando qué tipo de entrenamiento encaja mejor contigo, también puedes consultar nuestro artículo sobre entrenamiento personal o clases grupales, donde explicamos las diferencias entre ambas opciones y para qué perfiles puede ser más interesante cada una.
Qué necesitas llevar y cómo prepararte
No necesitas demasiado equipamiento para tu primera clase de pilates. Lo principal es acudir con ropa cómoda que permita moverte con libertad y, al mismo tiempo, facilite al instructor observar tu postura y la ejecución de los ejercicios.
También recomendamos llegar con unos minutos de margen. Entrar con prisas hace más difícil desconectar del ritmo del día y empezar la sesión concentrado.
Antes de la clase:
- Utiliza ropa deportiva cómoda.
- Evita una comida demasiado abundante justo antes de entrenar.
- Lleva agua para hidratarte.
- Informa al profesional si tienes dolor, alguna lesión reciente o una limitación concreta.
- No te preocupes por tu nivel de flexibilidad: no necesitas ser flexible para empezar a hacer pilates.
Pilates pone el foco en aspectos como el control del movimiento, la postura, la respiración, el equilibrio y la fuerza. Organismos sanitarios como NHS inform destacan precisamente el trabajo del equilibrio y la fuerza del core entre las características de esta actividad.
Si además practicas entrenamiento funcional, running, ciclismo u otros deportes, Pilates puede ayudarte a prestar atención a aspectos que muchas veces pasan desapercibidos durante entrenamientos más intensos: la estabilidad, la movilidad, la respiración y el control corporal.
También puedes ampliar información en nuestro artículo sobre entrenamiento funcional con poco tiempo, especialmente si buscas combinar diferentes formas de ejercicio dentro de una rutina semanal.
Clases de pilates para principiantes: qué debes tener en cuenta
Uno de los errores más frecuentes antes de empezar unas clases de pilates para principiantes es pensar que necesitamos llegar con una determinada condición física.
En realidad, ocurre justo al contrario. Las primeras sesiones sirven para aprender cómo responde nuestro cuerpo, familiarizarnos con los movimientos y avanzar progresivamente.
Por eso, al elegir una clase, valoramos especialmente que exista supervisión profesional y que los ejercicios puedan adaptarse. Dos personas pueden realizar una misma sesión y necesitar pequeñas variaciones en función de su movilidad, experiencia o condición física.
Es normal notar agujetas o que cueste seguir el ritmo
Sí. Y ambas cosas pueden ocurrir durante las primeras semanas.
Aunque una clase no implique correr, saltar o levantar grandes pesos, Pilates activa musculatura que quizá no utilizamos conscientemente en nuestro día a día. Por eso algunas personas descubren al día siguiente músculos que no esperaban haber trabajado.
Notar cierto esfuerzo muscular o unas agujetas moderadas después de introducir un ejercicio nuevo puede ser habitual. De hecho, recursos de fisioterapia del NHS indican que tras determinados ejercicios de Pilates puede aparecer molestia muscular durante los días posteriores. Eso sí, es importante diferenciar esa sensación de un dolor intenso, agudo o persistente.
También es normal sentirse un poco perdido al principio.
Escuchar indicaciones sobre respiración, abdomen, pelvis, hombros y piernas mientras intentas ejecutar un movimiento nuevo requiere práctica. No tienes que hacerlo todo perfecto en tu primera clase.
De hecho, uno de los cambios más interesantes aparece con el paso de las sesiones. Movimientos que inicialmente requerían mucha concentración empiezan a resultar naturales y aumenta la conciencia sobre cómo colocas tu cuerpo no solo entrenando, sino también fuera del estudio.
Qué preguntar antes de apuntarte
No todas las clases son iguales y elegir únicamente por proximidad u horario puede no ser suficiente.
Antes de apuntarte, merece la pena preguntar quién imparte las sesiones, cuántas personas participan en cada clase, si existen diferentes niveles y cómo se adapta el entrenamiento cuando alguien comienza desde cero.
También es importante explicar tu situación. Si vienes de una lesión, tienes molestias recurrentes o buscas Pilates como complemento de otro deporte, esa información puede cambiar la forma en la que debería plantearse tu entrenamiento.
En NEXUM entendemos el movimiento desde una perspectiva global y combinamos entrenamiento con distintas disciplinas relacionadas con la salud y el ejercicio. Nuestro objetivo es que cada persona pueda encontrar una forma de entrenar que se ajuste a sus necesidades y objetivos.
Por eso, antes de elegir tus clases, algunas preguntas interesantes son:
- ¿El grupo permite recibir correcciones?
- ¿Pueden adaptar un ejercicio si lo necesito?
- ¿Qué modalidad se ajusta mejor a mis objetivos?
- ¿Puedo empezar aunque nunca haya practicado Pilates?
- ¿Qué debo comunicar al instructor antes de empezar?
Si las respuestas te dan confianza, probablemente hayas encontrado un buen lugar para comenzar.
Dónde apuntarte a pilates en Valencia
Si buscas clases de pilates en Valencia, en NEXUM puedes practicar Pilates dentro de un espacio orientado al entrenamiento y la salud, con atención profesional y sesiones pensadas para trabajar de forma controlada y progresiva.
Estamos en Benimaclet, en Calle Músico Magenti, 6, Valencia. Puedes consultar nuestros servicios, actividades y formas de contacto directamente en la web de NEXUM.
Nuestro consejo para una primera clase es sencillo: no vengas preocupado por hacerlo todo bien. Ven dispuesto a escuchar, moverte y conocer mejor tu cuerpo. El control, la técnica y la confianza se construyen sesión a sesión.
Si todavía tienes dudas sobre qué modalidad encaja contigo, puedes contactar con el equipo de NEXUM y contarnos qué buscas. Te ayudaremos a encontrar el punto de partida más adecuado.